Maico: "Para conseguir algo en la música tienes que tocar. No parar de tocar" | Gran Imaginador

Maico4@Oscar Lafox

El grupo mallorquín Maico se encuentra en Madrid promocionando su álbum debut Emotional Tourist. Charlamos en la Gran Vía con Miguel Barceló, vocalista, y Nito, guitarrista, aunque el grupo lo completan Ángel Ríos, Emilio Mut y Joan Lluis Caballero. Emotional Tourist es un compendio ecléctico de las sensibilidades de los cinco miembros del grupo cuya escucha es tan divertida como inspiradora. Sobre la producción del disco, la piratería y los Beatles gira la conversación con Maico.

Empecemos por el principio. ¿De dónde surge el grupo Maico?

Nito: El grupo surgió hace tres años y medio, a finales de 2014, y nos encontramos los tres miembros fundadores, que somos Miguel, Tomeu y yo. Al cabo de un tiempo, Tomeu decidió marchar del grupo y nos quedamos Miguel y yo. No nos atraía mucho el concepto de un dúo, así que poco a poco fuimos atrayendo a nuevos personajes que se han incorporado a la nueva película de Maico. Ya somos cinco y estamos realmente contentos con la sinergia que hay entre los cinco, la buena energía que hay, el buen rollo que hay. Nos hemos convertido en cinco amigos, la verdad.

Miguel: Los tres nuevos miembros son Emilio, que toca el bajo; luego también está el teclista, que es Joan Lluis y, por último, Ángel, que es el batería.

¿De dónde viene el nombre?

Miguel: El nombre viene de mí. En un principio, yo era Maico porque mi hermana me llamaba así, siempre me decía: “¡Maico, a comer!”, cuando yo era adolescente, tenía a lo mejor quince o dieciséis años. Pasaron un montón de años y de repente, un día, dijimos: “A ver qué nombre nos ponemos”. Quisimos un nombre que no fuera excesivamente pretencioso, porque no somos ingleses, entonces nos gustaba algo neutro y fácil de recordar como Maico.

Nito: Realmente, es un nombre que puedes pronunciar en cualquier idioma. Te puede sonar español, te puede sonar italiano, te puede sonar inglés y japonés, y nos seducía bastante esa idea de que se podía pronunciar en cualquier idioma.

¿De dónde os viene a vosotros la vena musical?

Nito: A mí de toda la vida. Yo descubrí la música a los catorce años de una manera bastante casual y bastante paradójica, porque yo suspendía música. En aquel tiempo cursaba 8º de EGB y suspendía música. Se contaba en el colegio que si tú te apuntabas a una clase extraescolar de música, de guitarra o cualquier tipo de instrumento era más fácil que aprobaras. Supongo que el profesor tenía algún tipo de suplemento y te aprobaba. En ese momento descubrí la guitarra. Hasta el momento tocábamos la flauta dulce pero claro, es un instrumento solista, no armónico, y no te da tanto juego. Cuando descubrí la guitarra, pensé: “Ahí va, qué cosa más guay”. Luego, yo descubrí el grundge a los dieciséis años, me vino de repente, y a partir de ahí empecé a descubrir la música y hasta el día de hoy.

Miguel: En mi caso, la vena musical viene de mi abuela. Yo le decía: “Abuela, me aburro”. Y ella siempre me contestaba: “Tu bisabuela decía que no se puede decir que te aburres, porque no hay que aburrirse”. Y al final aprendí a hacer cosas y entre ellas, pasaba el rato con unas cancioncicas y la cosa fue evolucionando hasta que conocí a Nito y tuvimos dos hijos (ríe). No, hasta que conocí a Nito y tuvimos tres hijos.

¿Cómo ha sido el proceso de producción de Emotional Tourist?

Nito: Ha sido un proceso bastante cañero, que podemos subdividir en dos fases. La primera fue la gran fase de metamorfosis, la fase en la que el productor ha tenido un mayor protagonismo. Nos ha ayudado a conseguir ese sonido, ese concepto. Esa fase duró un año y medio, y realmente hicimos unos diez o doce temas, de los cuales se quedaron solo cinco, el resto se quedaron aparcados. La siguiente fase fue muy rápido. Surgió a partir del fichaje nuestro por parte de la discográfica, de Musiteca, donde nos dieron la opción de hacer un LP entero. No obstante, aquellos seis o siete temas que se quedaron en la recámara no se han utilizado para conseguir el LP final. Fueron temas nuevos, temas incluso antiguos, pero no fueron aquellos. Y entre los siete nuevos y los cinco antiguos hicimos el LP entero. Pero fueron dos fases muy diferentes. La primera fase fue para descubrir el concepto que hoy es Maico, porque venimos de un concepto muy acústico, de guitarra con un par de voces, a lo que hoy por hoy somos, un grupo con mucha más potencia sónica y un concepto bastante diferente.

Os iba a preguntar por el LP. ¿Por qué os decantasteis por esa opción?

Nito: Al final ha sido la discográfica. Nosotros, si al final lo va a producir económicamente la discográfica, preferimos tener más canciones.

Miguel: A día de hoy un disco ya no se vende. Un disco es un currículum vitae para que te puedan escuchar y para que puedas empezar a correr la voz, pero creo que a día de hoy hacer un disco bien currado con doce temas es un lujo que, de hecho, Nito y yo no pudimos permitirnos en su día. Es algo que el público quizá debería tener más en cuenta, porque el esfuerzo ya no es la parte técnica de solfeo de una persona que estudia en conservatorio. Es que, además, para presentar ese trabajo, hay que hacer un desembolso de capital que en la mayor parte de los casos es prohibitivo. Es muy caro.

Nito: Esto también es algo muy personal mío. Cuando estás muy metido en el tema de la música, te das cuenta de lo que estaba diciendo Miguel, que hace un LP, si tienes que costeártelo tú vale una pasta. ¿Qué pasa? Que la gente no se da cuenta de que cuando piratea un CD boicotea la industria, pero al mismo tiempo boicotea al artista también. Porque si te lo cargas todo, el artista no tiene difusión, no tiene nombre. A la gente que tengo alrededor intento concienciarles de que realmente, hoy por hoy, un LP vale 15 euros. Un LP en formato digital vale diez euros. Es que si te gusta un artista… Aparte de lo que decimos siempre. Si lo disfrutas en listas de streaming está muy bien, pero te aseguro que no tiene nada que ver si tienes el archivo real.

Por el fetichismo del objeto, también.

Nito: Eso aparte, si te gusta el punto fetichista del objeto, que quieres tener el CD. Pero si no quieres gastarte esos cinco euros de más, cómprate el archivo original porque, por un tema de sonido, no hay color. La compresión a la que se ven sometidos los archivos cuando los metes en una lista de streaming son bestiales, y no puedes disfrutar del todo de esa obra como realmente es. Me he explayado un poco con este tema, pero es que es una pena. En España somos de los países del mundo donde más piratería hay. Hay países, como Japón, en los que no existe la piratería. Está moralmente tan mal vista, que la gente no piratea nada.

Es nuestra cultura de no pagar por las cosas.

Nito: Claro. ¿Para qué voy a pagar por algo, si lo puedo tener gratis?

Miguel: La tenemos muy incorporada.

¿Dónde está el camino para la música actual, si no es el CD físico?

Nito: Tampoco somos expertos, pero el futuro de un grupo cualquiera es tocar, tocar y tocar, y para tocar te tienen que conocer. Una vía, una plataforma, la más utilizada, es Internet. Así como te ha quitado por una parte, te da por otra. Hay grupos que, a lo mejor, si no tienen la gran suerte de contar con una discográfica, tienen la opción de tener las plataformas digitales, que te dan un posicionamiento. Está claro que para conseguir algo en la música tienes que tocar. No para de tocar.

La cuestión, quizá, está en ver cuál es el balance entre lo que ha quitado y lo que ha dado Internet.

Nito: Sí. Un día me dijo una persona que si por cada canción se pagaran 10 céntimos, la industria volvería a estar en un punto bastante potable. Es verdad que ahora cuesta mucho más que grupos como nosotros salgamos de esa línea de flotación y podamos sacar la cabecita para respirar, porque la industria musical está bastante mal. Pero bueno, esperemos estar nosotros en ese grupito que algún día pueda vivir de esto. Ese es nuestro gran sueño.

Voy a volver a vuestra música. ¿Por qué preferís componer en inglés?

Miguel: Porque realmente nosotros a la hora de componer en español no somos buenos transmitiendo. Y al final, más que centrarnos en las letras, queríamos transmitir feeling. Y vimos que la composición se veía afectada, una misma canción que se canta en inglés, al cantarla en español, aunque hubiéramos maqueado la letra, hubiera sido un tercio de un tercio de un tercio de lo que es. Creo que no estaríamos aquí sentados si no fuera en español. A nosotros nos encantaría.

Nito: Lo probamos, de hecho.

Miguel: Lo estuvimos probando con el productor, estuvimos mirando…

Nito: Vimos que era algo muy impostado, que no éramos nosotros. Es verdad que cantando en castellano, que es nuestro idioma, y estando en España sería mucho más fácil el camino, pero al final, más allá de que nos fuera mejor o peor, decidimos apostar por la música y vimos que transmitíamos mucho más en inglés que en castellano.

¿Cómo repartís entre los miembros del grupo el proceso creativo de componer las letras y la música?

Nito: El proyecto de Maico empezó con canciones que eran 100% de Miguel. Él tenía un buen puñado de canciones que me encantaron cuando las escuché, y escuché su voz y me quedé enamorado, y de cómo componía. El proyecto se basó en esas canciones, lo que pasa es que poco a poco, sobre todo a raíz de las incorporaciones últimas de los miembros, tanto de Emilio como de Joan y Angel, y mía en este caso, al final nos hemos ido mimetizando más a nivel creativo, y en el proceso creativo entramos todos. Realmente nos damos cuenta de que incluso ese proceso es más rico y las canciones nos gustan mucho si todos participamos.

Miguel: Moment es un ejemplo de esta nueva generación de canciones. Creo que funcionamos a las mil maravillas. En un grupo es muy importante esa unión real entre las personas. Es que nos reímos todos juntos, es que hay buen ambiente a tope. Y cuando hay buena fe y buen rollo se nota desde el punto de vista creativo. Es como una unidad, no es tan fragmentado. Los Beatles son muy diferentes cuando ya estaban peleados, incluso iban en días distintos a grabar las voces al final, y es que se nota cómo está la relación entre los miembros y cómo suena todo. Eso es positivo para el proceso de composición.

Nito: El esbozo principal de las letras lo hace Miguel y luego a lo mejor me meto un poco. Tenemos también un compañero mío que nos ayuda a dar el arte final. Es una persona que controla muy bien el idioma, aunque Miguel también lo controla muy bien, pero le da un toque en la musicalidad, en la métrica, que todo vaya muy, muy cuadrado. Le da un punto de comerciabilidad a la letra, que es importante. La musicalidad, que todo funcione bien, que todo sea fluido. Ya que no es nuestro idioma, mirar que todo sea lo más pulido o lo más cuidado posible.

¿Preferís la grabación en estudio o el directo?

Nito: A mí el proceso de grabación me parece un tanto tedioso. Está muy bien ver cómo va creciendo aquello, pero acaba siendo muy largo.

Miguel: Bueno, la segunda parte fue más rápida.

Nito: Sí, fue más rápida, pero nos gustan las cosas más dinámicas, que sean más frescas. En el directo te lo pasas muy bien, ves la reacción de la gente, te dan ese feedback. Está muy bien el proceso creativo de la producción, porque ves cómo tu criatura va creciendo, sobre todo si al final el parto es bien avenido, como en este caso, pero creo que hablo en nombre de todos si digo que nos gusta mucho el directo. Nos lo pasamos muy bien.

Miguel: Nos gusta muchísimo. Es la razón de ser por la cual estás allí. Transmitir en vivo  y en directo.

¿Cuál es vuestro estilo?

Nito: A ningún artista le gusta que le etiqueten, pero creo que se nos tiene que meter en la gran etiqueta del pop-rock. Lo que pasa es que el disco tiene doce canciones y ninguna se parece. Y es algo que, aunque no se crea, no se ha hecho adrede. Eso ha salido de una forma natural, porque somos cinco componentes y, como comentábamos antes, estamos los cinco en el proceso creativo. Y a lo mejor un día vendrá Miguel con una idea de una canción y tiene un corte muy determinado, y a lo mejor traigo yo una semilla de una canción que tendrá un corte muy diferente al suyo. Con lo cual, al final decidimos no ceñirnos a ningún tipo de parámetro estilístico, dentro, evidentemente, de que no traeremos una canción heavy metal, aunque a mí me encanta el metal. Siempre que vaya dentro de esos parámetros, damos rienda suelta a lo que nos venga. Si nos gusta, si nos encaja, lo aceptamos.

Habrá tres singles, cuatro como muchísimo en un LP, y a lo mejor canciones del corte de Closer o Waiting no van a aparecer, porque no son fácilmente radiables. Con lo cual, siempre decimos a la gente que le dé una oportunidad al disco entero, porque es muy diferente. Closer no tiene nada que ver con Rainbow, que es el primer single, así que le pedimos que le den una oportunidad al disco, porque creemos que se van a encontrar pequeñas joyas.

Pasa mucho, que se escucha un disco entero y descubres que el single es la canción que menos te gusta.

Nito: Lo que suele pasar mucho es que escuchas una canción, escuchas tres y has escuchado el disco entero. En nuestro caso, no pasa eso. Lo que nos están diciendo es que es un disco que no aburre, porque son canciones muy diferentes. Con lo cual, invitamos a la gente que le dé la oportunidad a todo el disco, porque se van a encontrar un Closer o un Waiting.

¿Cuáles son vuestras influencias?

Miguel: Son muy variadas. En el caso de Nito, le gusta el heavy metal, le gusta Pantera…

Nito: Pero también me gusta John Mayer, me gusta Coldplay. A mí me gusta un poco de todo.

Miguel: Yo soy más clásico. A mí me gusta desde los Beatles hasta Chet Baker. Para mí, los Beatles fueron algo traumático en el sentido de que eran tan buenos que dices: “Dios mío, si ya he escuchado lo mejor, ¿para qué me voy a poner a componer?”. Con los Beatles me lo he pasado como un enano. También nos encantan Two Door Cinema Club.

Nito: Hay grupos que nos gustan a todos que en la producción marcan un poco la pauta. En según qué aspectos, nos gustaría que Maico se pareciera a Two Door. Nos encantaría parecernos a Coldplay en aquel otro sentido. Evidentemente, son referentes muy grandes. Y nos fijamos también en referentes que comparten el idioma. Aquí hay grupos españoles que nos encantan, nos encanta Vetusta, nos encanta Izal, pero claro, son conceptualmente grupos que distan un poco. Pero bueno, sí, iría un poco por ahí. Two Door Cinema Club, U2, Coldplay, va un poco por ahí.

Última pregunta, línea editorial de Gran Imaginador. ¿Cantáis en la ducha?

Nito: Yo sí. Y parece un tópico, pero si cantas en la ducha es que te sientes muy bien. Al menos en mi caso.

Miguel: Ay, Dios. Yo es que no canto nunca.

Nito: Yo en la ducha canto, lo reconozco. Y es síntoma de que estoy a gusto. Y de cantar, pues me pillas ahora en bolas, nunca mejor dicho. Creo que fue Vetusta lo último que canté, la canción de La deriva. No es broma.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR